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domingo, 14 de septiembre de 2008

Noche

¿Por qué usamos la noche para hacer cosas que tranquilamente podríamos hacer de día? ¿Por qué escribimos de noche? ¿Por qué estudiamos siempre la última noche antes de un examen final? ¿Por qué esperamos hasta altas horas de la madrugada para sentir como se va haciendo cenizas nuestro corazón por un amor que se fue? ¿Ese duelo no debiera acompañarnos durante las veinticuatro horas del día? … y para contarle a un amigo el fracaso de ese mismo amor preferimos invitarlo a tomar una cerveza a un bar oscuro en vez de ir a desayunar a alguna confitería a las diez de la mañana… Además “con los pibes siempre nos juntamos de noche”. Los grandes amores comenzaron una noche de luna llena, una noche estrellada, una noche de lluvia torrencial, una noche… Los miedos surgen a la noche, y siempre de noche (miedo a la oscuridad, a que entren ladrones, a la soledad, a la muerte, a que esté con otro/a, en fin a cualquier cosa). Nuestra literatura preferida la leemos antes de irnos a dormir (lo que se lee en el colectivo o en el subte es otra cosa… una distracción para que el viaje termine más rápido) Homenajeamos ALGO, con una cena y no con un almuerzo; Jesús no por casualidad organizó una “última cena” y no una última merienda (si hubiese organizado tomar la lechona con los 12 apóstoles, Miguel Angel hubiera retratado tan maravillosamente esa escena?). El cuerpo está predispuesto a un montón de cosas durante la noche que durante el día. No es lo mismo meter las narices en el escote de una mujer a las dos de la mañana que a las tres de la tarde. Ni una mano bien puesta en un buen culo se disfruta tanto como en la oscuridad. “De noche te dije que te amaba y a la mañana siguiente, que me habías malinterpretado”. En fin… un mundo paralelo lo diurno es mucho menos seductor que lo nocturno. Siempre fue así, pero nunca nadie supo explicar el porqué. La noche no tiene magia, la noche ES magia. Confusiones, confesiones, reflexiones, angustia, melancolía, llantos, miedos, alegrías, festejos, buenos augurios. Amigos, sobre todo amigos. Compañías fieles, incondicionales, eternas… como la noche .

1 comentarios:

juanita* dijo...

Me gusto mucho lo que escribiste... y es cierto que la noche es magia... y es cierto todo el resto que decis.

Me salto una risa con lo de "la ultima merienda" jajaja.

Gracias.